Una casita llevada por globos hacia el cielo urbano libera un corazón decidido a perseguir sus sueños. Aunque el destino parezca tan lejano como en los cuentos, la fuerza del amor se convierte en alas que elevan los pasos, más allá de rascacielos y montañas, impulsados por el viento, hasta llegar al final del viaje. Si el amor tuviera un color, reflejaría los tonos caleidoscópicos de los globos del arcoíris.
Y quizás, en cada corazón habite también una pequeña casa voladora, impulsada por la energía del amor. Instrucciones de construcción claras y comprensibles en inglés.