ILUMINADA RAMOS RAMON
Pasillo azul es un poemario a corazón abierto, un periplo que atraviesa momentos de incertidumbre, flaqueza y dolor para desaguar en calma en la comprensión y la aceptación, con una gran carga espiritual. Iluminada Ramos nos lleva en sus versos a un viaje por el miedo y la zozobra, su propio viaje cuando la enfermedad aparece y desordena a su paso los recuerdos, los deseos, el presente.
Es también, quizá sobre todo, una constante declaración de amor, de un amor luminoso, siempre bajo el signo de la ilusión. Y, como dice la autora, «una liberación del dolor». En este y en sus poemario anteriores Lumi demuestra una comunión radical con la naturaleza, su naturaleza, la de los Arribes del Duero, la de Sayago, la de las calles de Fermoselle. Y es precisamente ahí, en ese ciclo vital de los elementos, donde encuentra inspiración y respuestas. «Es ahí donde está la realidad de la vida». La observación, la asimilación trascendental de lo que la rodea inspiran sus versos y sus reflexiones, que palpitan al ritmo de la tierra. El contacto con «esa vida que progresa» es «pura necesidad» y así se lee entre verso y verso.
En lo formal, los versos de Lumi resuenan con la efervescencia de una modernidad antigua, de un brillo propio, lejos de la poesía contemporánea. Se sirve de un lenguaje tan heredado como personal, apegado a la tierra pero también a un universo privado. No esconde sus deudas con otros poetas pero esgrime una libertad que asombra y atrapa, sin complejos. Así el lector se sumerge en un territorio de imágenes oníricas que, sin embargo, no salen de esos campos tantas veces citados.
Colores, formas, estampas están salpicadas de matices surreales y familiares. Prolífica, inquieta, enamorada, con los pies enraizados y la mente volandera, Iluminada Ramos escribe una nueva y personalísima página en la poesía sayaguesa, seguro que no la última.
Iluminada Ramos Ramos es una poeta fermosellana muy vinculada a esta tierra y sus paisajes. Esta es su cuarta publicación, después de Entre Lunas. Nanas (2020), Fermoselle. Arribes eternos (2014) y Poemas para las diosas de fuego (2010). Su poesía está fuertemente arraigada al paisaje, en los Arribes del Duero, pero también a la tradición poética sayaguesa. En 2009 obtuvo el Premio Nacional de Poesía José Zorrilla, de la revista poética vallisoletana Poetas a corazón abierto.