Varios conceptos nos vienen a la mente al pensar en la serie británica de Netflix Black Mirror. Algunos tan sugerentes y paradigmáticos como juego o imaginación. También el de más allá, no solo en cuanto al gusto por explorar la trascendencia desde el punto de vista tecno-filosófico, sino al más puramente estético cinematográficamente hablando.
Gracias a este lúdico entretenimiento, nos adentraremos en el segundo e importante vital punto clave que ofrece la serie: la crítica. Crítica social, política, económica, cultural
Es la crítica de un mundo globalizado en continua pérdida de valores y de derechos. No se trata de ciencia-ficción sin más. La serie ha popularizado el género y ha abierto la puerta al debate sobre los planteamientos distópicos, los límites de la tecnología y los miedos, tanto presentes como atávicos, en una sociedad cada vez más expuesta a realidades divergentes, aunque sea ficcionalmente.