HARPMAN, JACQUELINE
Una fábula hipnótica de la autora de Yo que nunca he conocido a los hombres, ganadora del Premio Médicis, que convierte la identidad en un territorio de deseo y transgresión. Hay una voz en la cabeza de Aline: una voz que quiere salir. Descarada, ruidosa y sexualmente aventurera, parece ser la antítesis de esta estirada profesora de literatura, cuya vida transcurre con una tranquilidad tan ordenada como asfixiante. Pero ese orden empieza a resquebrajarse cuando surge en ella un anhelo más profundo: convertirse en otro, vivir a través de una identidad distinta, de otro cuerpo, de aventuras, pasiones y deseos que nos están prohibidos... Ese viejo sueño que todos hemos tenido alguna vez se despierta en ella al observar a un apuesto muchacho rubio, Lucien.
Y entonces lo imposible ocurre: después de treinta y cinco años de encierro, su alter ego se libera. Una parte de sí misma -su parte masculina- abandona su cuerpo de mujer y se desliza en el cuerpo tenso y robusto del joven desconocido. Ella es Lucien y Aline. La autora bautiza a este nuevo ser como Orlanda. Mientras Aline sigue sin comprender del todo lo que sucede, Orlanda avanza por el mundo con una libertad jubilosa, arrastrándola -a la vez testigo y protagonista- a un torbellino de aventuras, situaciones embriagadoras y momentos divertidos, donde la cara oculta de sus deseos se revela y ambas existencias quedan transformadas para siempre. "Te he incomodado toda la vida y me escondes como puedes, con barra de labios, pelo largo y faldas de seda, que revolotean al menor movimiento, te encuentran encantadora y femenina, pero yo vivo en tu miedo y me falta espacio".