SANDRA AGÚNDEZ DEL CASTILLO
El amor es un acto de contemplación. Como una suerte de invocación a reflexionar sobre cómo nos vinculamos con el paisaje y sus criaturas, nos adentramos en un texto que es fruto de esos encuentros.
Esta escritura salvaje late al permanecer, pues ante el desgarro de ver quebrarse la expresión de los mundos sensibles que nos configuran, queda el impulso de acompañar lo que se puede olvidar.
A partir de la insistencia de un lenguaje terroso se despliega un viaje transformador, una deriva de asombros, extrañezas y descubrimientos que no ha terminado.
Sandra Agúndez del Castillo, desconoce, pasea, observa, escribe. es contempladora de vida silvestre interesada en lo que ocurre en el entre, en lo fragmentado, en el movimiento y sus posibilidades.
Dedica el tiempo que le dejan sus obligaciones a nutrirse del cruce entre ecología y antropología desde una perspectiva situada de clase. le interesan las prácticas de investigación autoetnográficas centradas en la exploración y vinculación con el paisaje y sus implicaciones.
Dirige y cuida Grieta, un espacio-librería feminista de arte y saberes encarnados que impulsa la alianza y promueve el pensamiento colectivo. como educadora social acompaña procesos de vida desde el reconocimiento de las trayectorias personales y las condiciones estructurales que atraviesan cada historia.