GARCIA HERNANZ, NORBERTO
Dioses lentos, ángeles ociosos, del sólo ir trata de reordenar las piezas del puzle existencial del ánima, utilizando la razón y la ironía, pero no la frivolidad, con el fin de evaluar verdades teleológicas aparentemente inamovibles y categóricas, pero a la vez sospechosamente contradictorias.