BENET, SUSANA
Pocos poetas poseen el don de sugerir, de decir tanto con tan pocas palabras como Susana Benet. Su poesía no necesita de estridencias ni ornamento, está escrita casi como si fuera un susurro, pero desestabiliza el alma con mayor intensidad que las proclamas colectivas. La realidad se convierte en un escenario cambiante en el que los vaivenes vitales encuentran sus más exactos correlatos.