El viernes 20 de febrero Javier Morales presenta "Mientras quede una rosa. Miradas de John Berger" a las 19h. en La Puerta de Tannhäuser de Plasencia. Con prólogo de Manuel Rivas y editado por Cuatro Lunas, este libro es una mezcla exquisita de cuaderno de viajes, memoria y ensayo narrativo. Charlará con Nicanor Gil y disfrutaremos de vuestra compañía.
El pensamiento y la obra de John Berger sigue influyendo un siglo después de su nacimiento en miles de lectores de todo el mundo. Durante la segunda mitad de los años cincuenta del pasado siglo decidió abandonar su carrera como pintor por la escritura, impelido por la urgencia de la situación política global producida por la guerra fría. Casi setenta años después, en una realidad marcada por la urgencia climática y la hegemonía neoliberal, Javier Morales, lector durante décadas de la obra del escritor inglés, sigue la pista, brújula en mano, del paso de Berger por España. Así, visita y conversa con algunas de las personas con las que el escritor inglés estableció una relación artística, afectiva y vital (Manuel Rivas, Marisa Camino o Isabel Coixet, entre otros) que revelan la esencial herencia del autor: la mirada del artista, la obra de Goya, la búsqueda exacta de la palabra, la comprensión de la naturaleza en su conjunto, una estética en la que no menosprecie la ética, o el rechazo de la narrativa dominante.
Escrito con espíritu bergeriano, Mientras quede una rosa es un viaje cultural, literario y paisajístico que traspasa el relato periodístico, la biografía, propia y ajena, el ensayo o la literatura de viajes, escrito con una prosa placentera, emocional y reflexiva. Todo ello para observar y razonar sobre nuestro mundo acompañados de una figura fundamental, que, con su fecunda obra y su impenitente defensa de las causas justas, sigue recordándonos la importancia de concebir un futuro donde quepa la esperanza.
¿Cómo y cuándo empezó a ser una realidad "Mientras quede una rosa? Leed atentamente lo que nos cuenta el autor;
"Robredo de las Pueblas tiene diez habitantes.
Cuatro de ellos son Marisa Camino; Txomin, su pareja, y Roque y Marina, los hijos de ambos.
Para llegar hasta aquí, hay que hacerlo en coche y he tenido que alquilar uno en Madrid: uno de esos vehículos que, en el pillaje actual del verdadero significado de las palabras, se llaman «compartidos», aunque en realidad están en manos de grandes multinacionales. El que me ha traído hasta Las Merindades pertenece a una de las empresas que han quemado el planeta durante décadas y ahora quieren mantener la cuenta de resultados con vehículos eléctricos y parques eólicos, como los que se pretenden instalar en las montañas que se ven al fondo, en las estribaciones de la cordillera Cantábrica.
Ni la belleza ni la vida tienen cabida en la cultura del expolio y la depredación.
Es evidente que no haremos lo necesario para evitar lo remediable. Cada vez me cuesta más contemplar la hermosura de un paisaje o la vida que acoge sin que se cuele un aire de despedida, la nostalgia anticipada por lo que estamos perdiendo a causa del cataclismo ambiental. Los psicólogos han encontrado una expresión para definir este sentimiento: «duelo ecológico».
La autopista es una cicatriz que atraviesa la estepa castellana, los campos agostados. Si el ruido del coche no lo impidiera, tal vez oiría el estridular de los grillos y de las chicharras. La mirada machadiana me acompaña siempre que cruzo estas tierras sobrias y recias.
El interior de España, la meseta española ofrece unas características de escala que no poseen otras mesetas ni estepas del mundo. Eso supone que ve la meseta desde su propio ser, desde su propia entidad, no equivale a aprehenderla.
Después de decenas de kilómetros, bordeo Reinosa y, entonces, ya sé que estoy en el norte: no por Google, sino por el verde suave de las montañas, por la bruma que exhala el pantano del Ebro, de un azul tan intenso y magnético como el día, probablemente como los ojos de John Berger. Tomo un camino de tierra y me adentro en un mar de lavanda. Le dije a Marisa que llegaría antes de tiempo, pero al final me he perdido. En eso soy un experto: en el arte de perderme. Quizá, dice Rebecca Solnit, no es tanto una cuestión de haberte desorientado y estar perdido, sino de intentar perderte.
«Experto».
Una palabra que no le gustaba nada a John Berger. Se lo contó a Michael Silverblatt en su casa de Quincy, desde donde trataba de comprender y cambiar el mundo con sus libros y dibujos. Como pedía Henry James, John Berger no se limitó a maldecir la oscuridad, sino que trató de encender una vela.
El coche, de un llamativo rojo publicitario, resalta entre la grisura de las casas de piedra, pensadas para resguardarte del frío y del viento, de la nieve. Marisa me espera en la puerta. Es como la había imaginado: delgada, morena, de facciones angulosas y la tez cincelada por el sol y el aire de las montañas. No quise curiosear en internet, donde seguro que habría encontrado una foto suya. Preferí fantasear un poco. ¿Qué pensó ella al verme a mí? A causa de la pandemia, habíamos pospuesto el encuentro en varias ocasiones hasta que, por fin, cuadramos el día".
Estamos seguros que ya os ha entrado la curiosidad por saber más, por querer más sobre este viaje y sobre Berger. El libro sale a la venta el 12 de febrero, podéis reservarlo para este día, o venir con él en la mano y comprarlo la tarde de la presentación en La Puerta de Tannhäuser.
Marisa. Yo creo que uno mira las pinturas en la esperanza de
descubrir un secreto. No un secreto sobre el arte, sino sobre la
vida. Y, aunque lo descubra, seguirá siendo un secreto, porque,
finalmente, no se puede traducir a palabras. Con las palabras lo
único que se puede hacer es trazar, a mano, un tosco mapa de
donde se halló el secreto.
De Cartas a Marisa Camino
Javier Morales (Plasencia, 1968) es escritor, periodista y profesor de escritura creativa. Uno de los ejes principales de su trabajo, tanto como autor de ficción como de no ficción, tiene que ver con los animales y la naturaleza. Ha publicado más de una docena de libros, entre los que destacan los ensayos Caminar con Gary Snyder y otros poetas, Las letras del bosque y El día que dejé de comer animales; las novelas Monfragüe y Trabajar cansa; y los libros de relatos Escribir la tierra,La moneda de Carver y Ocho cuentos y medio. Como periodista publica ocasionalmente en varios medios de comunicación, como El País o El Caballo de Nietzsche, entre otros, normalmente sobre temas relacionados con la cultura, la ecología y los animales. Recomienda libros de escritura de naturaleza para el programa Reserva Natural de RNE-5 y casi desde su fundación tiene una columna regular en El Asombrario, medio asociado al diario Público.
La entrada es libre hasta completar el aforo de personas felices. Podéis ir reservando el libro en nuestra en la librería de Plasencia y en nuestra tienda online: https://www.puertadetannhauser.es/libro/mientras-quede-una-rosa_111994