OMAR WALLS,ALBERTO
Alberto Omar Walls (Tenerife, 1943) es una de las figuras literarias más importantes de Canarias. Su primera novela, La canción del morrocoyo (1972) obtuvo el Premio Benito Pérez Galdós y se convirtió en un clásico. Le siguieron títulos fundamentales como El unicornio dorado (Premio Benito Pérez Armas, 1988) Soledad Amores (2003), Inmenso olvido (2010), La sombra y la tortuga (2015) o la reciente trilogía formada por Sin comienzo ni final (2017), Un genio maléfico (2019) y Narrador de sombras (2024). Su obra alberga la casi totalidad de los premios literarios de las islas y abarca la poesía, el relato, el ensayo, la literatura infantil y, por supuesto, el teatro. Su labor como director de escena y de cine, actor, guionista y gestor cultural, convierten a Omar Walls en un imprescindible de la cultura canaria. Herida es su última novela hasta el momento.
Alejandro, coreógrafo afincado en París, acude a la casa de la playa en Tenerife que acaba de heredar de su padre, un conocido director de cine. El retiro lo lleva a recordar el rodaje de una historia acontecida en torno a la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía (Fuerteventura), un campo de concentración para homosexuales durante el franquismo, que su padre dirigió en 1980 y en cuyo metraje Alejandro participó como bailarín. Fue la ocasión en la que Ernesto, un joven cabrero, se cruzó en su vida. Rememorar aquel amor será el punto de partida de esta historia sobre la belleza, la salvación y los recuerdos.
Esta nueva novela de Alberto Omar Walls, escritor fundamental de la literatura canaria, está llamada a convertirse en un título esencial de su trayectoria. Una muestra sobresaliente de su sensibilidad como narrador y de su extraordinaria visión sobre el amor, la existencia y el arte.
Si Elsa Morante y Edmund White hubieran hilado una historia a cuatro manos, sin duda sería esta novela. (Daniel María)
Alberto Omar es una especie de Leonardo da Vinci de la creación literaria en Canarias. (Juan Cruz)
Ha hecho siempre lo que le da la gana. Es quizá por eso una voz y no un eco. (Fernando G. Delgado)
Su palabra avanza bajo una suerte de nomadismo imprevisible que tiene mucho que ver con su manera de percibir la vida. (Nilo Palenzuela)