GIL FERNÁNDEZ, EVA
Escribir salva. Sacar afuera para reconocer dentro,
atravesar, transformar y aprender de la ciclicidad.
Escribir aviva el fuego interior, renueva y recarga.
El fuego interno es sagrado, es sacro,
contiene información vital.
Encarnarlo, agitarlo, prenderlo, observarlo, confiarse a él y lanzarse.
Escribir permite abrirse a la intimidad del bosque, los árboles, el mar,
los animales salvajes y las person